Ligamento lateral interno

Introducción
Ya hablamos en una ocasión acerca de la importancia de una rodilla saludable a la hora del entrenamiento, junto con los codos y muñecas son zonas especialmente sensibles de cara a las lesiones y para la posterior recuperación. Hace unos días estuvimos hablando de la lesion de menisco, en el día de hoy analizaremos la rotura, ya sea parcial y total, del ligamento lateral interno.

El ligamento lateral interno ( LLI ), como su nombre indica, se encuentra en el lateral interior de la rodilla. Se le conoce también por ligamento medial colateral ( LCM ). Este músculo conecta el fémur con la tibia, proporcionándonos estabilidad en la pierna.

En ocasiones, cuando te lesionas un ligamento suele llevar consigo la lesión de otro músculo o hueso, como puede ser el ligamento cruzado o el menisco interior.

Tipos de rotura de ligamento en la rodilla
Hay cuatro ligamentos en la rodilla:
-Ligamento lateral interno. Situado en el lateral interno de la rodilla.
-Ligamento lateral externo. Situado en el lateral externo de la rodilla.
-Ligamento cruzado posterior. Situado en la cara posterior de la rodilla.
-Ligamento cruzado anterior. Situado en la cara anterior de la rodilla.

Causas de la rotura de ligamento lateral interno
Realizar deportes en los que se produzca algún tipo de contacto aumenta las posibilidades de padecer alguna rotura de ligamento o menisco, aunque también se pueden producir sin haber contacto. Factores como la edad o el sexo influyen en las posibilidades de lesion.

Grados de la rotura de LLI
Como en todas las lesiones o la gran mayoría, hay diversos tipos de grados de rotura de ligamento interno:
-Esguince de grado I. Es el grado más leve, por lo tanto, necesita un período de recuperación de 2 semanas aproximadamente. No se llega a romper el ligamento, en definitiva, es una rotura parcial.
-Esguince de grado II (rotura parcial). La rotura de ligamento es mayor que la de grado uno, pero no llega a romperse totalmente. El tiempo de recuperación varía de 3 a 5 semanas.
-Esguince de grado III (rotura total). Es el más grave, es aquel que se sufre cuando el ligamento se ha roto totalmente. En los primeros momentos se experimentará gran dolor y incapacidad para doblar la rodilla. Es muy posible que se inflame la rodilla, para ello, se recomienda aplicar hielo en la zona afectada durante las 48 horas posteriores a la lesion.